“El pescador de almas”
Óleo sobre lienzo, 150 x 100 cm
Colección Vibratio
En esta obra, el artista os invito a sumergiros en una escena que trasciende lo visible para adentrarse en lo simbólico. “El pescador de almas” no retrata una acción literal, sino un acto profundamente humano: la búsqueda, la recolección y, quizás, la redención de aquello intangible que habita en cada uno de nosotros.

La composición, construida a partir de capas fragmentadas y superpuestas, sugiere una realidad quebrada, como si la memoria o la identidad estuvieran en constante reconstrucción. Sobre este fondo, emergen figuras que parecen moverse en un estado liminal, entre la presencia y la disolución. La paleta cálida, dominada por tonos ocres y dorados, envuelve la escena en una atmósfera casi ritual, evocando tanto lo terrenal como lo espiritual.

El “pescador” al que alude el título no se presenta de manera explícita, sino que se intuye como una fuerza, una intención o incluso una metáfora del propio espectador. ¿Quién recoge las almas? ¿Quién decide qué se rescata y qué se pierde? Estas preguntas quedan abiertas, generando un diálogo íntimo entre la obra y quien la contempla.
Más que ofrecer respuestas, esta pintura propone una experiencia: detenerse, observar y sentir. En ese acto, quizás, cada espectador se convierta también en pescador, enfrentándose a sus propias profundidades.


